Mi agente de seguros es un listo!

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¿Es tu agente de seguros un listo?

Bastante ofuscado le escuché decir eso; Mi agente de seguros es un listo!

Me encontraba en una oficina bancaria, en la cola. Un hombre de unos 50 años se lo decía a otro más o menos de la misma quinta. Estaba cabreado, ofuscado, lleno de indignación.

Tenía mucha curiosidad por saber a que podría referirse, tuve la tentación de preguntarle ¿porqué su agente de seguros es un listo? Algo dubitativo así lo hice.

Me miró un poco extrañado. Un desconocido se estaba metiendo en su conversación pero la verdad es que el hombre, cargado con su razón, quería compartir la información conmigo (creo que más que nada por desahogo personal)

El buen hombre se llamaba Jaime y me comentaba que su agente de seguros le había engañado vilmente! Que se había aprovechado de su desconocimento de los seguros, que a saber cuando dinero le había hecho ganar el a su agente de seguros gracias a su ignorancia.

Mi agente de seguros es un listo, ¿pero porqué?

El bueno de Jaime (nombre ficticio) me decía que durante años tenía un conocido que se dedicaba a seguros. Se trataba de un mediador por lo que me explico. Este conocido con el tiempo se hizo amigo.

Una vez que la amistad y confianza empezó a afianzarse el mediador de seguros comenzó vendiéndole (ofertándole) el seguro de hogar.

Más adelante contrató más seguros. Concretamente otro seguro de hogar en la “casa del pueblo”, dos seguros de vida (de el y de su mujer) y el seguro de auto.

Jaime estaba totalmente indignado por que pensaba que su ya amigo, el corredor de seguros, había estado estafándole durante años con estos seguros.

Se dio cuenta, lo descubrió cuando un comercial de seguros le ofreció un seguro de hogar que le costaba la mitad. Con el de auto también le hacía una oferta interesante. Ojo que no es oro todo lo que reluce!

Mi agente de seguros a fondo!

Llevaba hablando con Jaime unos 20 minutos. Nos atendieron a los dos en la sucursal bancaria y continuábamos charlando fuera.

Le expliqué lo que yo hacía en internet con Los Mejores Seguros del Mundo y le comenté que me interesaba su caso.

Por supuesto no iba a hacer ni buena ni mala publicidad de su caso, este blog no trata de eso, pero si iba a comentar su caso para los posibles lectores.

Me dijo que si ningún problema, que adelante! (como el banco!)

Le pedí por favor su póliza de seguro, la “antigua” y también la nueva oferta. Me puso cara “rara” y le expliqué que lógicamente, para ver si era correcto que su agente de seguros era un listo tenía que ver las pólizas.

Mi agente de seguros ya no es tan listo!

Tres días después estábamos el bueno de Jaime (ya le consideramos nuestro amigo) tomando un café con las pólizas en la mano. La antigua y la nueva oferta.

Al leerlas detenidamente le expliqué que su agente de seguros NO era tan listo! Le pregunté si alguna vez había tenido algún problema con el, o le había puesto problemas en algún siniestro, en fin, si todo había ido bien con su agente de seguros de toda la vida.

derechos de foto: fotolia.

Me dijo que no, que la verdad es que su agente de seguros le había conocido hace años, que con el tiempo hicieron amistad y hasta la semana pasada no había tenido ningún inconveniente con sus seguros.

Es mas, me comentó que tuvo algún siniestro en la “casa del pueblo” que se los gestionó de forma magistral! Por lo visto había tenido alguna “cosa” en dicha casa que según como se explicase el “siniestro” el seguro la cubría o no. Y su agente, le había dicho y hecho toda la gestión para que fuera cubierta…

Tu agente de seguros tiene que explicarte como funciona el seguro…

Si, efectivamente, tu agente de seguros tiene que explicarte como funciona el seguro, las coberturas, los siniestros… No solo basta con que sea un buen gestor.

Leyendo la póliza “antigua” con la nueva oferta había una diferencia clara; el precio!!! Pero no solo esa.

Leyendo el contratro detenidamente comprobaba que claramente una póliza no cubría lo mismo que la otra. La asistencia jurídica no estaba cubierta, las joyas tampoco, los objetos electrónicos en “robo en la calle” tampoco estaban cubiertos, el valor por un posible siniestro era notablemente inferior…

Conclusión: Jaime, llama a tu agente de seguro y tomate un café con el

Más o menos así fue como acabé mi conversación con Jaime.

Resulto ser claramente que la nueva oferta que le presentaban si era cierto que era mucho más económica; pero que lógicamente no era lo mismo!

Lo que el tenia contratado era una muy buena póliza de seguro. Tenía y tiene el mejor asesoramiento posible. Su agente de seguros NO es un listo; es un profesional como la copa de un pino que lo único que hizo mal (quizá) fue no explicarle bien la póliza que el asegurado había contratado.

Dejándolo todo en un; “Jaime, cualquier cosa que te pase con tu hogar, coche o vida, dímelo sin falta; yo te lo soluciono”.

Ese no es un buen asesoramiento, aunque si buen servicio, pero quizá por no explicarle bien lo que tenía contratado el bueno de Jaime pensó que su agente de seguros era un listo; cuando realmente no lo era.

¿A ti te ha pasado algo parecido? ¿Sabes realmente como es tu póliza de seguro? ¿Recibes un buen asesoramiento?

Una vez más te decimos que tus comentarios son enseñanzas para nosotros!

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